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Reseñas de proyectos
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“Se necesita tener visión a largo plazo”


Sergio Arango, director de la Fundación Espavé, habla de los aprendizajes de su organización luego de finalizar el proyecto de la red de productores locales de semillas forestales nativas en Vigía del Fuerte y Bojayá.

Dieciocho meses de trabajo ayudan mucho pero no son suficientes para lograr todos los cambios sociales que se requieren en las zonas más vulnerables de nuestro país. Así lo entendió Sergio Arango Arcila, director de la Fundación Espavé, quien estuvo al frente del proyecto de la red de productores locales de semillas forestales nativas del medio Atrato, iniciativa que contó con el financiamiento del Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez. Su objetivo era desarrollar una red de productores en los municipios de Vigía de Fuerte (Antioquia) y Bojayá (Chocó)  con el ánimo de ofrecer una alternativa comunitaria de uso sostenible de los recursos de la biodiversidad que no fuera nociva para el medio ambiente como es tradicional con la pesca y la explotación maderera.

El proyectó culminó en 2004 y entre sus resultados más significativos se encuentran: la conformación de la red de productores de semillas nativas de la que hacen parte cien familias, la capacitación de los productores en el manejo, selección y recolección de las fuentes semilleras, la selección de 180 árboles semilleros, el desarrollo e implementación de una propuesta tecnológica apropiada, la creación de un vivero, la producción de semilla certificada, el conocimiento de procedimientos, técnicas y equipos para el manejo de semillas en laboratorio y la venta de semillas lo que ha generado un ingreso adicional para las familias.

A pesar de los buenos resultados, todavía queda mucho camino por recorrer ya que a medida que se ejecutaba el proyecto fueron surgiendo nuevas problemáticas que se debieron atender. “Aprendimos que el recurso era estacional con una cosecha que va de diciembre a abril que es la época de la semilla. Eso generaba una debilidad interna durante los períodos no productivos.”, señala Sergio quien junto a su equipo tuvo que diseñar nuevas opciones para garantizar que el proyecto fuera sostenible durante todo el año, “lo que nació como una red de productores de semillas ahora se diversificó y es una red de productos del bosque. Producimos jagua para tinturas, aceite de palma nativa y condimentos como jengibre y cúrcuma.  La idea es tener una mini cadena de productos del bosque.”

Al igual que muchas organizaciones que trabajan en conservación del medio ambiente la Fundación Espavé, que en lengua emberá significa caracolí, árbol de gran tamaño que es utilizado por los grupos indígenas y afrocolombianos del Pacífico para construir embarcaciones, ha tenido que aprender a lidiar con el escepticismo de las comunidades que, cansadas de tantas promesas y proyectos fallidos, guardan cierto recelo a la hora de involucrarse en nuevos programas de desarrollo.

Es importante trabajar con la comunidad y tener un equipo local. Uno no puede articularse a la dinámica del Chocó desde Medellín.”, afirma el ejecutor con la experiencia que le dan los más de diez años que lleva la Fundación Espavé trabajando con los actores regionales y locales del Pacífico colombiano. Su misión se basa en adoptar el ordenamiento territorial como eje central para articular el trabajo con diferentes actores sociales en el manejo del bosque húmedo y alcanzar un principio de sostenibilidad económica, ambiental y cultural siempre trabajando de la mano con las diferentes organizaciones propias de las comunidades de la región.

La búsqueda de alternativas productivas en zonas de conservación que han sido objeto de procesos extractivos tales como el aprovechamiento forestal no sostenible, es una tarea que demanda creatividad y perseverancia ya que no es fácil cambiar comportamientos productivos mediante la promoción de nuevas alternativas productivas en las comunidades. “Hay unos que tienen el empuje y luego cuando comienzan a verse los resultados se vinculan otros.”, apunta Sergio quien además resalta la labor de estas comunidades que deben trabajar en zonas de influencia de los actores del conflicto armado y han aprendido a moverse con el oleaje de este mar de violencia. Sin su valor, compromiso y entrega seguramente los procesos habrían desfallecido.

Otro gran aprendizaje que dejó el proyecto fue la importancia de estudiar el comportamiento de los mercados cuando se intenta comercializar un producto. Cuando se diseñan iniciativas de desarrollo social muchas veces se propone la venta de productos que generen ingresos para las comunidades sin tener en cuenta las dificultades que eso supone ya que para entrar a competir en el mercado es preciso cumplir con estándares de calidad y eficiencia. Lo anterior es un gran reto para algunas comunidades del Pacífico colombiano que no cuentan con servicios públicos, suministro de agua, servicio de energía y gas, vías de comunicación deplorables o inexistentes, pocos medios de transporte y limitaciones al acceso de combustibles. “Toca usar las tecnologías más sencillas posibles. Las cosas que son sencillas en la ciudad se vuelven complejas en estas comunidades del Chocó. Lo que estamos haciendo es mejorar lo de adentro, mejorar la calidad de manera artesanal para que sea sostenible,”, señala.

Gracias a esta metodología en los últimos tres años han sacado tres cosechas de semillas forestales nativas por un valor de diez millones de pesos cada una que han sido adquiridas por corporaciones regionales, empresas de ornato público y organizaciones dedicadas a la reforestación.

Las conductas no se cambian con un solo proyecto. Hay que tener perseverancia y constancia. Hay que mostrarles que la explotación maderera no es la única opción pero también hay que mostrarles opciones rentables. Se necesita tener visión a largo plazo”, añade el director de la Fundación Espavé refiriéndose a su trabajo de desarrollo social en la región, “hay que estar en las buenas y en las malas. No se pueden dejar vacíos en la presencia. Se necesita un compromiso real del corazón.”.

Fundación Espavé
E mail: sarangoa@epm.net.co
Tel (57 4)239 91 06
Cr. 43 No. 47-64 Of. 303
Medellín - Colombia

 

 

 
Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez