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Reseñas de
proyectos
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Red en contra de la explotación
A través de un
proyecto de formación y capacitación de funcionarios públicos la
Fundación Esperanza busca dar visibilidad y posicionamiento al
problema de la Explotación Sexual Comercial Infantil (Esci) en
Colombia.
Uno de los retos más
difíciles de sortear en el desarrollo social se presenta cuando el
problema que se quiere solucionar no es reconocido como tal. Esto es
lo que sucede con la Explotación Sexual Comercial Infantil (Esci),
un problema que afecta a miles de niños, niñas y adolescentes de
América Latina y que por desgracia permanece oculto a los ojos de
las autoridades y los formuladores de políticas públicas.
El desconocimiento
es tan generalizado que no existen estadísticas confiables y los
estudios sobre el tema, si bien aportan luces sobre esta cruenta
violación de los derechos de la niñez, todavía no cuentan con la
visibilidad suficiente para posicionar la Esci como un conflicto
crítico que afecta a toda la población. La explotación sexual
comercial infantil abarca el abuso sexual por parte de un adulto a
cambio de dinero o una remuneración en especie. Constituye una forma
de coerción contra los menores de edad que son forzados a establecer
encuentros sexuales como una manera de acceder a bienes materiales
que les garanticen cierto bienestar. Los clientes-explotadores y los
proxenetas promueven este tipo de prácticas sacando provecho de la
situación de vulnerabilidad de los niños que en la mayoría de los
casos vienen de hogares descompuestos, están por fuera del sistema
escolar, viven en situación de pobreza, no cuentan con un proyecto
de vida a largo plazo, no tienen medios de recreación ni espacios
lúdicos para el uso del tiempo libre y carecen de redes sociales de
apoyo que les brinden afecto y les ayuden a fortalecer su
autoestima,
Ante esta situación
vale la pena resaltar la labor que viene realizando la Fundación
Esperanza, organización que lleva cinco años trabajando el tema de
trata de personas y la explotación sexual comercial en adultos y
niños. Con el apoyo del Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez,
la Fundación adelanta el proyecto “Fortalecimiento del trabajo en
red para la prevención de la explotación sexual comercial infantil –Esci-
en las ciudades de Villavicencio (Meta), Cartago (Valle del Cauca),
Calarca (Quindío) y replicar el proceso en las ciudades de:
Cajamarca, Ibagué, Flandes (Tolima) y Fusagasuga (Cundinamarca)”.
A través de esta iniciativa, la organización pretende formar a
funcionarios del Sistema Nacional de Bienestar Familiar,
representantes de alcaldías, empleados del Ministerio de Protección
Social, docentes, miembros de la policía y miembros de Ongs para que
estén en capacidad de identificar la explotación sexual comercial
infantil en sus municipios y al mismo tiempo desarrollen programas
de prevención y atención a las víctimas.
“La Esci es una
problemática nacional. No hay diagnósticos en ningún lado pero se
trabaja con el conocimiento que le dejan a uno las comunidades. En
Cartago es ampliamente conocido que existe la problemática, hay
mucha influencia del narcotráfico y es la ciudad donde les pagan más
a los niños y a las niñas. En Calarca la problemática es más
solapada. Hay mucha influencia de los problemas económicos. La
explotación puede ser por comida. Se da la explotación por parte de
los camioneros que pagan entre 2.000 y 10.000 pesos. En el puente de
Cajamarca se ven a los niños y las niñas parados en la carretera”,
señala Ofelia Gómez quien está al frente del proyecto de la
Fundación Esperanza y ha podido constatar las creencias que tiene la
gente sobre esta problemática: “Una de las razones es la
pedofilia pero también está la creencia de que las relaciones con
niños traen buena salud, inyectan vitalidad y son menos riesgosas
porque no se contagian de enfermedades. También está la
creencia de que ahí no hay nada que hacer y si las víctimas son
jóvenes entre 13 y 18 años es porque ellos se lo buscaron.”
Si bien la
explotación sexual comercial infantil se da en forma clandestina es
posible identificar situaciones donde los jóvenes son más
vulnerables y donde se puede entrever un escenario de riesgo como es
la presencia nocturna de menores de edad en bares, restaurantes y
locales de rumba sin motivo justificado. También es preocupante la
presencia de niños y niñas solos en plazas, parques, mercados,
carreteras, terminales de buses y corredores viales en donde pueden
ser invitados a abordar vehículos por parte de extraños.
“La gente como que no quisiera saber, se hace
una negación de la problemática, se cierran los ojos. Existe la
ignorancia sobre lo que se debe hacer en esos casos, hay
desconocimiento de los delitos relacionados con la Esci. A veces los
padres son los mismos que vinculan al niño. Se dan los dos extremos:
esta la familia maltratadora, donde hay poco afecto y esta la
familia donde no hay maltrato físico pero hay mucha ausencia de los
padres y no hay un adecuado ejercicio de límites”
asegura Ofelia quien destaca que estos muchachos por lo general se
dejan influenciar por la presión de su grupo de amigos que ya están
metidos en el comercio sexual y muchos presentan casos de adicción a
las drogas.
Una de las metas del proyecto de la Fundación Esperanza es elaborar
un diagnóstico de actores sociales comprometidos con la Esci para
construir estrategias más asertivas según cada ciudad y fortalecer
el funcionamiento de una red institucional y comunitaria de
prevención y protección. La red ya funciona en Villavicencio,
Cartago y Calarca, gracias a un proyecto anterior con financiamiento
de OIT, y la idea es replicar la experiencia en Cajamarca, Ibagué,
Flandes y Fusagasuga.
“Con
las personas capacitadas se trabaja el compromiso en prevención.
Ellos se comprometen a ejecutar durante dos años el plan de acción
que es una construcción conjunta. Una red nace y muere ahí mismo
porque nace en un momento de entusiasmo de unas personas y muere tan
pronto no hay nadie que los siga convocando así que la idea es
fortalecer las redes a través de la capacitación en proyectos y el
acompañamiento para la gestión de los mismos”, concluye Ofelia.
La ejecución del proyecto está planeada hasta abril de 2007 y se
espera que sus acciones contribuyan a que la explotación sexual
comercial infantil sea reconocida como una problemática real.
Mayor información
Fundación Esperanza
www.fundacionesperanza.org.co
Calle 120 No. 70c -19
Tel: 4823737
E mail: proyectos@fundacionesperanza.org.co
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