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Reseñas de
proyectos
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Líderes ambientales
Jóvenes, estudiantes y campesinos del Cañón del Combeima, en el
Tolima, han aprendido a respetar y cuidar este ecosistema
estratégico con la ayuda de la Fundación Yulima y su proyecto de
educación ambiental participativa.
Uno de los atractivos turísticos del Tolima es sin dudas el Cañón
del Combeima. Esta hermosa zona cercana a Ibagué es un ecosistema
estratégico debido a la diversidad de plantas y animales que lo
habitan a la vez que constituye una reserva hídrica de gran valor
para la región. El cañón del río Combeima se encuentra ubicado entre
los 1.400 y los 4.200 metros sobre el nivel del mar lo que le
permite reunir una amplia variedad de climas, especies y paisajes
que van desde el bosque húmedo premontano hasta las nieves perpetuas
del nevado del Tolima. En su rol como abastecedora de agua la cuenca
aporta líquido para consumo humano, riego, producción energética y
regulación climática.
La desaparición del bosque natural en Colombia, que se calcula en
600.000 hectáreas por año, es una amenaza evidente para ecosistemas
como la cuenca del río Combeima de ahí la importancia de realizar
acciones de conservación que no sólo velen por la recuperación de
las zonas afectadas sino que involucren de manera activa a las
comunidades.
Tal es el caso de la Fundación Yulima para la Paz y el Desarrollo
Humano Sostenible, una organización que desde hace varios años viene
trabajando el tema de educación ambiental con estudiantes,
campesinos y miembros de las comunidades aledañas al Combeima. El
propósito de la fundación es sensibilizar a las personas para que
aprendan a relacionarse con el ecosistema, generen cambios de
actitud, desarrollen sentido de pertenencia, adopten usos
alternativos de los recursos naturales y desempeñen un papel activo
y participativo que les permita transformarse en líderes
ambientales.
Con el apoyo del Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez, la
Fundación Yulima desarrolló durante dos años el proyecto “Plan de
Conservación y Recuperación de los recursos agua, suelo y bosque, en
6 veredas de la zona media del Cañón del Combeima municipio de
Ibagué - Tolima, mediante estrategias de organización comunitaria,
educación ambiental con niños y jóvenes e intervención en el medio
físico”. A través de esta iniciativa se buscó capacitar a la
población beneficiaria en temas de planeación participativa,
organización comunitaria, legislación ambiental, desarrollo humano
sostenible, manejo adecuado de suelos y reforestación al tiempo que
se gestó la formulación del Primer Plan de Recuperación y
Conservación de los recursos de agua, suelo y bosque.
“Este proyecto se enmarca en el área de gestión ambiental de la
fundación, el cual responde a la necesidad de ofrecer alternativas
de desarrollo sostenible acorde a lo previsto en el Plan de
Ordenamiento Territorial que concibe esta área como de manejo
especial. Los principales problemas que se presentan en la zona del
Cañón del Combeima son la contaminación de fuentes hídricas, la
contaminación del suelo por agroquímicos, las talas, las quemas, la
ampliación de la frontera agrícola, la deforestación de las
microcuencas, el bajo nivel de organización comunitaria y el bajo
nivel de educación ambiental”, señala Egna Yamile Barrero,
directora de la Fundación Yulima.
En el marco del proyecto se desarrollaron además dos programas de
educación ambiental. El primero se llamó Orientadores Ecológicos
Comunitarios, y contó con la participación de la cooperativa Manoby
de la cual hacen parte profesores y estudiantes del Instituto
Técnico Ambiental Combeima, padres de familia y jóvenes campesinos
no escolarizados. Dicha cooperativa gira en torno al ecoturismo y
adelanta procesos de elaboración de productos verdes. La segunda
acción se llamó Programa de Educación Ambiental Entorno del Cañón,
el cual ayudó al fortalecimiento del grupo ecológico Excursembristas,
colectivo que presta educación ambiental a niños y niñas de escuelas
anexas.
Los principales retos que tuvieron que enfrentar los ejecutores
fueron lograr la integración de los programas de educación ambiental
al Proyecto Educativo Institucional (PEI), vincular las escuelas
anexas al colegio ambiental y motivar la participación de los
docentes en las diferentes actividades. En el caso de la comunidad
campesina la mayor dificultad fue contrarrestar la baja credibilidad
que tenían en las instituciones y su bajo nivel de participación.
“La capacitación se llevo a cabo a través de talleres, salidas de
campo de reconocimiento del territorio, evaluaciones de aprendizaje
y diálogo de saberes. Se empleó la metodología de aprender haciendo
y el constructivismo”, señala Egna Yamile
quien destaca la buena disposición de los estudiantes, “la
participación que tuvieron los niños, niñas y jovencitos en el
desarrollo del proyecto, desde la formulación del plan hasta el
establecimiento de diferentes obras de bioingeniería, permitió que
la apropiación de las actividades fuera exitosa. A tal punto que el
proyecto y sus funcionarios son defendidos, queridos y muy
respetados en la zona”.
Además de la elaboración del Primer Plan de Conservación y
Recuperación de los recursos agua, suelo y bosque –en el que
participaron la comunidad campesina y educativa- se publicaron
cartillas pedagógicas con la colaboración de los estudiantes, se
editó el primer libro de investigación sobre la flora del Cañón del
Combeima, se constituyó la primera cooperativa de jóvenes en la
región y se realizaron obras de bioingeniería como trinchos,
taludes, aislamiento de nacimientos y reforestación con la ayuda de
los campesinos.
“Mi consejo para otros ejecutores es que escuchen a la comunidad.
Que la integren en la toma de decisiones, que vinculen a las juntas
de acción comunal, a la comunidad educativa y las instituciones del
Estado. Es importante socializar en diferentes escenarios el trabajo
que se desarrolla e integrar el proyecto a otros procesos de
desarrollo rural de la región”, concluye la directora de la
Fundación Yulima,
Al trabajar temas de conservación con el apoyo de las comunidades es
posible construir capital social entre las nuevas generaciones para
que apropien el medio ambiente como una faceta primordial de sus
vidas. El trabajo de la Fundación Yulima supone una herramienta útil
para sensibilizar a los más jóvenes y capacitarlos para que actúen
como líderes ambientales organizados.
Mayor información
Matilde Antia Ruiz
fundacionyulima@hotmail.com
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